Don Quijote (1933): G.W. Pabst. Musical.

 

Don Quijote (1955): Orson Welles. Montaje de Jesús Franco, 1992

 

El Hombre de la Mancha (1972): Arthur Hiller.

 

El Quijote (1992): Manuel Gutiérrez Aragón

Lost in La Mancha (2002): Keith Fulton y Louis Pepe. Documental sobre el rodaje fallido de la adaptación del libro

Tang Ji Je De (2010): Ah Gan. Superproducción china que adapta el Quijote

Zukkoke Knight: Don De La Mancha (1980)

Don Quijote Liberado (1987): Vadik Kurchesky.

Un Diablo Bajo la Almohada (1967). J.M. Forqué. Inspirado libremente en El Curioso Impertinente.

Don Quixote (1973): R. Helpman y R. Nureyev. Ballet.

Don Quijote de la Mancha (1947): Rafael Gil.

 

Don Kikhot (1957): Gregory Kozintsev

 

Don Quijote Cabalga de Nuevo (1973): Roberto Gabaldón.

 

El Caballero Don Quijote (2002): Manuel Gutiérrez Aragón.

 

Honor de Caballería (2006): Albert Serra.

 

El Quijote (1980): Palomo Cruz Delgado.

Donkey Xote (2007). José Pozo

La Española Inglesa (2015): Marco Castillo.

Se presenta, sin ánimo de ser exhaustivos, una recopilación de algunos de los acercamientos que se han realizado desde el mundo audiovisual a la obra cervantina (ver listado). Globalmente destaca la generosidad con la que ha sido adaptado un personaje como el Quijote con valor de icono universal, frente a la escasa representación del resto de sus obras o, incluso, de su novelesca vida.

Los Quijotes.

            Don Quijote de la Mancha es la obra que ha sido adaptada o (re)interpretada en más ocasiones. De hecho, las primeras versiones se remontan casi al inicio del propio medio, documentándose hasta doce adaptaciones diferentes durante el periodo silente. Destacan, por diferentes motivos, la primera de ellas (1898), la primera adaptación española (1908), una dirigida por uno de los grandes cineastas de la época, G. Méliès (1909), o la supervisada por el propio D.W.Griffith (1915).

            No obstante, hay que esperar a la llegada del cine sonora para encontrar una de las primeras adaptaciones de interés. Se trata de la obra de G.B. Pabst (1933), una triple versión musical protagonizada por el bajo Fiódor Chaliapin, quien eclipsa al resto del reparto. Conocida principalmente en la versión francesa y a pesar de su irregularidad, no está exenta de elementos de interés.

            Algo después llegará la adaptación de Rafael Gil para Cifesa (1947), con un gran reparto, en el que destacan Fernando Rey, Sara Montiel o María Asquerino, junto a Rafael Rivelles en el papel de Quijote. Aunque lineal y hasta cierto punto convencional, presenta a cambio cierto ritmo y una ambientación cuidada.

            Tras una poco conocida adaptación para la CBS con dirección de Sidney Lumet y actuación de Boris Karloff y Grace Kelly (1952), llegará el rodaje de Orson Welles, que sin embargo no será estrenado hasta los años noventa con montaje de Jesús Franco. Anacrónico, experimental y arriesgado, nunca llegó a ser finalizado, resultando el trabajo de montaje de Franco cuando menos discutible y dejando una obra entre caótica e inspirada.

            En cualquier caso, es en los cincuenta cuando llega la que está considerada como mejor adaptación de la obra de Cervantes: el Don Kikhot de Kozintsev, inspirada obra, con dos actores entonados en un paisaje lunar y una escenografía influida por la tradición  pictórica.

            Tras una década en la que el interés va a reapareciendo puntualmente y en diferentes medios, llega en 1972 la adaptación al cine del musical El Hombre de la Mancha, dirigida por Arthur Hiller y protagonizada por Peter O’Toole y James Coco con resultados muy irregulares. El año siguiente llegaría la versión cómica de Cantinflas, Don Quijote Cabalga de Nuevo, con éste interpretando a Sancho y Fernando Fernán Gómez como Don Quijote.

            Diferentes obras irán trufando los siguientes años. No obstante, será a partir de los noventa cuando por diferentes circunstancias, se retome el interés por la figura del caballero de la triste figura, llegando casi hasta nuestros días. Dentro de este cierto esplendor, junto a un musical Retablo de Maese Pedro, destaca por su calidad el díptico televisivo (1992) y cinematográfico (2002) de Gutiérrez Aragón, la también televisiva versión de Peter Yates (2000) y un conjunto de tres obras con miradas oblicuas sobre el personaje: el interesante documental Lost in La Mancha (2002) sobre el rodaje inacabado de Terry Gilliam y con un espíritu plenamente quijotesco; la libre y reflexiva Honor de Cavalleria (2006); y en tercer lugar, una translación del personaje a la China medieval, con una particular conjunción de paisajes, historias y pasajes (2010).

            Por último, dentro de las diferentes adaptaciones, la animación merece por propia entidad un breve comentario. En este sentido en 1980 se realizaron dos series de dibujos animados adaptando las andanzas de Don Alonso Quijano, una española y un anime japonés. Y pocos años después, Kurchesky adapta el Don Quijote Liberado que había realizado Lunacharsky, en una obra cuyos fondos remitían a la obra pictórica de El Greco. Por último, para cerrar este apartado, en 2007 y 2010 se realizan sendas versiones protagonizadas por animales: Donkey Xote, una versión de la historia narrada por Rocinante y Rucio, y Las Aventuras de Don Quijote, con un ratón habitando las casa de Cervantes y leyendo cada noche lo redactado por éste.

Otras Adaptaciones Cervantinas: Novelas Ejemplares.

            Frente a esta digna representación quijotesca, únicamente han sido adaptadas algunas Novelas Ejemplares. Y todo ello a pesar de que ya en 1908 se da una primera adaptación de El Curioso Impertinente, realizada como el primer Quijote español, por Narciso Cuyàs. Curiosamente, esta obra será adaptada en dos ocasiones más, en 1967, Un Diablo Bajo la Almohada, y en 1984, La Noche Más Hermosa. Ambas adaptaciones comparten tanto una actualización de la trama, ubicándola en su contemporaneidad, como un destacable reparto. La primera de ellas, dirigida por Forqué, y con guión a varias manos incluyendo al propio Forqué o a Armiñán, cuenta en su reparto a Ingrid Thulin, Amparo Soler Leal o a Alfredo Landa; por su parte, la segunda, dirigida por Gutiérrez Aragón, el director español más cervantino, incluye a su reparto a Victoria Abril, Bibi Andersen, Juan Echanove, Fernando Fernán-Gómez, José María Pou, Oscar Ladoire, Juanjo Puigcorbé o José Sacristán.

            Junto a éste tríptico “impertinente”, únicamente se han adaptado dos Novelas Ejemplares más: La Gitanilla, realizada en 1940 y con Estrellita Castro encabezando el reparto; y en 2015, La Española Inglesa, realizada directamente para televisión.

La Figura de Cervantes

            Por último, hay que citar la existencia de dos películas y una serie en las que de una manera u otra se realiza un acercamiento a la propia figura de Cervantes. La primera de ellas, denominada directamente Cervantes, es un acercamiento muy libre a la juventud del autor. Se trata de una coproducción en la que destaca un reparto que incluye a Horst Buschholz, Gina Lollobrigida, José Ferrer, Louis Jordan o Fernando Rey. La segunda, Miguel y William, rodada en 2006, plantea un ficticio encuentro entre Cervantes y Shakespeare, encarnados en Juan Luis Galiardo, quien había hecho de Quijote en 2002, y Will Kemp. Por útlimo, la serie de televisión, titulada Cervantes (1981), fue protagonizada por Julián Mateos y fue una superproducción de TVE en su momento.

En cualquier caso, a diferencia de lo que sucede con su paralelo británico Shakespeare, la obra Cervantina no ha tenido esa gran y variada representación audiovisual, siendo tanto la literatura como la propia figura del autor, un territorio poco explotado y con un potencial aún inmenso.